sábado, julio 03, 2010

El defensor del pueblo pide "apoyo y comprensión" para la SGAE y que se cambie el canon

El Defensor del Pueblo, cargo en el que ha cesado hoy Enrique Múgica, ha emtidio un informe, correspondiente a las actividades llevadas a cabo en el último ejercicio, en el que critica el canon digital. Tras las múltiples quejas recibidas por esta tasa con la que se pretende compensar los derechos de autor, el Defensor reclama "el establecimiento reglamentario de un procedimiento eficaz para eximir de dicho pago a los supuestos en que ello esté justificado".
Múgica da así la razón a la abogada general de la Unión Europea que emitió recientemente un informe en el que criticaba también el canon español y pedía eximir del pago a las empresas y profesionales.
En su informe, el Defensor del Pueblo exige cambios en la regulación y reclama, asimismo, "un grado de comprensión social suficiente y apoyo activo de las autoridades y los poderes públicos", con la SGAE y el resto de entidades que gestionan en España los derechos de autor. "El estado de opinión podría justificar una reflexión serena sobre la regulación actual sobre los derechos de propiedad intelectual y los mecanismos de protección y gestión en orden a introducir mejoras y modificaciones que favorezcan la aceptación social", dice Múgica.
Para hablar sobre estos temas el Defensor del Pueblo se reunirá el 21 de julio con la responsable de las relaciones institucionales de la Sociedad General de Autores en relación con la Ley de Propiedad Intelectua.
La Presidencia del Congreso ha declarado vacante el cargo de Defensor del Pueblo, al expirar el mandato de Enrique Múgica y después de que no se haya procedido a designar a un sustituto, de modo que las funciones serán ejercidas de manera interina por la adjunta primera, María Luisa Cava de Llanio. Enrique Múgica fue elegido defensor del Pueblo en junio del año 2000, a propuesta del PP, y el 29 de junio de 2005 renovó su cargo para un segundo mandato, en esta ocasión fruto del consenso entre los dos partidos mayoritarios de la Cámara.

Se hace una fotografía diaria desde hace 12 años y este es el resultado

En 1998, Jonathan Keller compró una cámara digital bastante más cara de lo que se podía permitir. Su novia en aquel momento mostró su desacuerdo y le preguntó si la iba a utilizar todos los días. Esa frase le dio la idea de esta aventura que comenzó por casualidad y que recoge la foto diaria de este artista desde hace 12 años. El resultado es este documental del transcurrir del tiempo.

"Yo quería examinar los cambios en la visión sutil y no tan sutiles, que uno experimenta a diario", explica el artista, según publica el 'Daily Mail' . Y aquí está:

Las imágenes muestran la evolución de sus arrugas, sus granos, los cambios de peinados y de gafas, los pelos, las lentillas. Keller se puso en el centro de un proyecto que surgió, porqué no sabía qué fotografiar.

Sentado en una habitación de su casa se hizo una foto de su rostro. Al día siguiente, otra y así hasta pasarse los últimos doce años en este ejercicio que terminará con su muerte.

La evolución es evidente, desde aquel primer rostro, el del estudiante de cutis fresco hasta el hombre de bigotes de 34 años que mira a la cámara. A esas 3.931 imágenes, que el New Yorker ha incluido en su archivo fotográfico solo falta el testimonio de una semana que Keller viajó a la Antártida sin su cámara.

Keller, quien utiliza el nombre de JK Keller, como nombre artístico se ha dado cuenta de que su proyecto fotográfico ha adquirido una vida propia. Como un acto obsesivo compulsivo, que lo ha comprometido a hacerse fotos todos los días durante resto de su vida.

Cada grano, corte, barba y corte de pelo que ha tenido en los últimos 12 años han sido grabados para la posteridad en una obra que sólo estará completa cuando muera.

Keller trata se seguir una misma pauta, un fondo blanco, un primer plano y en lugar de trípode, sostener la cámara con mis brazos. Para hacerse una foto solo necesita cinco segundos, aunque a veces "he tenido que dejar un partido para llegar a casa temprano y poder hacerme la foto del día".

El artista se muestra optimista sobre cómo lo tratará el tiempo. "Espero seguir el camino de George Clooney o Sean Connery que mejoran con la edad".


El primer 'camarero-robot' del mundo sirve sushi en Bangkok


Los clientes de un nuevo restaurante de Bangkok alucinan con el primer "camarero-robot" del mundo, que sirve con precisión milimétrica platos de cocina japonesa y baila al son de música pop entre los aplausos de los comensales.

Vestido con un traje de guerrero samurai y con una pantalla en lugar de ojos, este particular servidor es el último grito en tecnología robótica aplicada con fines comerciales y quizás el futuro del negocio de la restauración, según su creadora.

"No llega tarde, no se toma una pausa para fumar, y no pide una propina pese a que hace el trabajo de ocho personas por turno", asegura a Efe Lappassarada Thanapant, la dueña tailandesa de Hajime, un restaurante de cocina nipona que abrió sus puertas hace menos de dos meses en un moderno centro comercial de la ciudad.

Thanapant explica que la idea del robot le surgió hace seis años, cuando durante un viaje a Japón visitó por curiosidad una feria de robótica experimental y encargó a una empresa local un prototipo de robot con brazos denominado "Motoman".

En cuanto le presentaron con el modelo idóneo, no dudó en pagar seis millones de bat (185.000 dólares) por cuatro "camareros" súper eficientes y rápidos.

"Son casi perfectos, no se pueden equivocar y la higiene es total porque no pueden tocar la comida o a los clientes", señala la propietaria, que confía en recuperar su inversión en menos de dos años gracias a la popularidad del invento.

Cada mesa cuenta con una pantalla táctil en la que se piden los platos, según el típico sistema japonés de buffet motorizado y a un precio razonable: 449 bat (14 dólares) por el menú básico y 555 bat (17 dólares) por una degustación de carne y pescado importados.

En cuanto la comida está lista, el terminal avisa a los comensales de que el "camarero" está a punto de llegar, para que nadie se pierda el espectáculo.

Dos de los robots son una versión más simple con un solo brazo, que se encargan de tomar los platos de la cocina y entregárselos a sus compañeros más avanzados, con dos miembros, cuerpo móvil y "uniforme".

Éstos últimos toman el pedido y tras recorrer en un santiamén un raíl hasta la mesa correspondiente, despachan a través de una pequeña ventanilla que sólo se abre cuando están a punto de llegar y de la que luego se llevan los cuencos vacíos.

Thanapant confiesa que retirar los platos acabados es una de sus asignaturas pendientes, pues los camareros mecanizados detectan si el cliente ha terminado mediante un dispositivo óptico que a veces falla.

"De vez en cuando, alguien decide comer la carne pero no la verdura, o se deja algo que quería comerse luego, y el robot se lo lleva enseguida de vuelta", indica.

Tampoco han perfeccionado un sistema para que sirvan las bebidas o pagar la cuenta, casi las únicas funciones que sigue realizando el personal humano, del que también depende colocar cada plato en el lugar correcto para que lo recojan sus compañeros de metal.

La dueña del restaurante reconoce que todavía están empezando y quedan por pulir ciertos detalles, aunque subraya que hasta el momento la acogida entre el público ha sido tan positiva que piensa incluso en abrir otro local en Bangkok, por supuesto también con robots.

Además y por si todo esto no fuera suficiente, cada hora llega el momento de la actuación.

En cuanto empieza a sonar por los altavoces una conocida melodía pop, los robots dejan de servir platos y durante unos minutos se ponen a "bailar", moviendo sus brazos al ritmo de la música, dando vueltas como una peonza mientras recorren arriba y abajo el raíl entre los aplausos de los comensales.

"A los niños les encanta, muchas familias se quedan hasta la siguiente función para volver a ver el baile", afirma con orgullo Thanapant.

Bronceados imperdonables

La marca del traje de baño y un color langosta que evoca dolor e insomnio es casi una cita obligada para las personas de piel muy blanca. Pero seamos sinceros... hay una serie de atentados al buen gusto que podrían ser fácilmente evitados. Si Ud. va a estar muchas horas bajo el sol con su gorra de béisbol puesta, por ejemplo, no estaría mal evitar usarla siempre con la visera hacia atrás.

Lo notable es que más allá de los horribles bronceados involuntarios hay otros que son buscados intencionalmente, ya sea porque uno es muy cómico o porque fue víctima de una broma cruel.

Toda una amplia gama de horrores tanoréxicos lo esperan en el catálogo de Los 20 bronceados más desafortunados.

Marc Márquez asusta

Da miedo. El pequeño gran hombre es una plusmarca constante, como Lorenzo en MotoGP. Cada gran premio es un nuevo hito para Marc Márquez (Cervera, 17 años). Hace un mes, Nico Terol y Pol Espargaró pensaban que el Mundial de 125 era cosa de ellos dos. Hoy, ambos temen que su enemigo es "el tercer hombre", Márquez. Un adversario que posee la mejor cualidad de un campeón: es imparable. El pupilo de Emilio Alzamora consiguió en Montmeló su quinta "pole" de la temporada (1:50.543), la tercera consecutiva. Sólo regaló la primacía de la parrilla en Le Mans y Mugello. Ha sido el más rápido en Qatar, Jerez, Silverstone, Assen y en Barcelona. Y mañana se prepara para consumar su cuarta victoria consecutiva, camino del liderato del campeonato.
Once puntos le seperan de Nico Terol, que saldrá desde la cuarta plaza, 523 milésimas más lento. Por delante, Pol Espargaró (a 266 milésimas) y Bradley Smith (a a 466). Y en el ambiente, una sensación de que Marc le ha comido la moral a Pol, que explotó en Assen con sus declaraciones tras el choque de hombros con el "nem" de Cerverá. El pequeño de los Espargaró ha recapacitado y sabe que deberá tener la cabeza fría para frenar esta progresiòn de Márquez.-
Terol, más veterano, analiza cómo remediar esta evoluciòn del tercer clasificado en el campeonato. El Gran Premio de Cataluña de 125 promete un duelo sin piedad.